Los complejos han caído, y ahora revisitamos formas que parecían olvidadas en el tiempo para descubrir todo su potencial de velocidad, y sincronía con la ola. Déjate bigote y recupera el “long jhon” de tu hermano mayor…¡Vuelven los setenta!
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Máquinas de cola recta, bajo rocker y canto afilado, preparadas para recortar velocidad bajo el labio y con giros sobre el canto. Disposición de 2+1 o single, pero siempre con quilla profunda y flexible que le añade vida propia. Todo un reto al que es difícil resistirse. |
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Punto medio adelantado, V en el bottom, volumen para la remada… Surfear en single te ayuda a mejorar tu surf al obligarte a sincronizarte con la ola. Puede convertirse incluso en una tabla para esos días con un golpe, aunque no lo suficiente grande para desenfundar tu gun.  |
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Diversión y velocidad en estado puro. Lo más parecido a surfear sobre un monopatín. No en vano el apodo con que se conoció a estas tablas cuando surgieron en el San Diego de finales de los sesenta fue “The shoap's barrel experience”. Con un rocker mínimo, generosas en anchura y volumen, y V en el bottom para facilitar las transiciones, es la tabla que se convertirá en el todo terreno de tu quiver (y también una buena tabla de viaje).  |
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